Desde pequeño he sido un gran fanático de los superhéroes, sus historias y aventuras que venían con mensajes sobre la lucha del bien contra el mal me inspiraban a querer hacer lo correcto, creía que así tal vez algún día sería como el capitán américa, Superman o Spiderman, eran un ejemplo a seguir, de grande yo no quería tener una profesión real, quería ser un superhéroe, defender lo justo, a las personas, detener a los malos tipos... Claro que, conforme fui creciendo, me di cuenta que eso nunca iba a poder hacerse realidad, porque simplemente es imposible en el mundo real. Después de ese golpe de realidad, me di cuenta que las mentes creadoras detrás de estos personajes, les dieron algo más, una doble identidad, una vida secreta, eran Steve Rogers, Clark Kent, Peter Parker, además de salvar al mundo, tenían que vivir en ese mundo, perdían sangre, caían rendidos, su familia y amigos morían, sus parejas los abandonaban, nada se detenía por ellos, pero a pesar de todo, continuaban luchando contra las fuerzas del mal, lo que me volvió a inspirar, me dio un nuevo enfoque sobre el mensaje real.
como decía Stan Lee, "Todos necesitamos un ídolo, y a veces hay que buscarlo en la ficción"
La vida real es más dura, pues no hay superpoderes, pero si hay maldad, y mucha, sin embargo, no se trata de salvar a todo el mundo sacrificando tu vida, sino de buscar la justicia, lo bueno, ayudar al prójimo, destruir la antipatía, y mover algo en el corazón de los demás, inspirar una persona a la vez, siendo uno mismo ejemplo de ese cambio que se desea, vivir en el mundo y no dejarse vencer por los momentos difíciles, tratar de ser mejor.

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